Estamos pensando lo que debe sentirse antes que nada. Es injusto, no le hemos dado la oportunidad a sentirnos, a palparnos sin manos, al silencio frente al otro. Hago un llamado al frente a frente sin tanta palabrería y formalidad. Hago un llamado a eso tan evidente que nos trajo hasta aquí. Sabes que si no voy a tu casa es por evitarnos un mal rato después del furor. Ven, dime que hacemos, sabes que lo haré.
Si me alejo te incomodas, si trato de acercarme a ti te ahogas. Esto no lo vamos a solucionar nunca si no nos esculcamos la mirada y disfrutamos de la panorámica emocional del otro junto a ti.
(Fuente: casarafaelavega)



